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MISSION

Marc Rayman

Marc Rayman,
Ingeniero Jefe, JPL

Crónicas de Dawn

31 de Diciembre de 2012

¡Feliz Dawño Nuevo!

Dawn termina 2012 casi 13 000 veces más lejos de Vesta que cuando comenzó el año. En aquel entonces, se encontraba en su órbita más baja, rodeando el mundo alienígena a una altitud promedio de sólo 210 kilómetros (130 millas), escrutando el misterioso protoplaneta para extraer los secretos que en él se esconden acerca de los comienzos del sistema solar.

Para llevar a cabo esta exploración tan detallada, Dawn ha empleado casi 14 meses en órbita alrededor de Vesta, atrapado en el pozo gravitacional del gigante. En Septiembre se despidieron mientras el aventurero escapaba con toda suavidad del largo abrazo y se deslizaba nuevamente hacia su órbita alrededor del Sol. La nave vuelve a estar a solas en el cinturón principal de asteroides con la mirada puesta en su cita de 2015 con el planeta enano Ceres. El uso continuado de su propulsión iónica ha ido agrandando progresivamente su órbita y alejándola un poco más cada día de su otrora compañero a medida que su caminos en el sistema solar divergen.

Mientras tanto, en la lejana Tierra (y en todas las demás ubicaciones a lo largo y ancho del cosmos habitadas por Dawnófilos), el botín de imágenes y otras suculentas mediciones sigue siendo examinado, analizado y admirado por los científicos y por todos aquellos que anhelan contemplar lejanos paisajes celestes. Y la propia Tierra, como Vesta, Ceres, Dawn y tantos otros miembros de la familia del sistema solar, sigue recorriendo su propia órbita alrededor del Sol.

Gracias a la coincidencia de sus trayectorias independientes, la Tierra y Dawn alcanzaron hace poco su mínima separación desde hace más de un año, de la misma manera que las puntas de las agujas de un reloj se acercan entre sí cada 65 minutos y 27 segundos. El 9 de Diciembre estaban a sólo 236 millones de kilómetros (147 millones de millas) de distancia. ¿Sólo? En términos humanos esto no es lo que se entiende como "cerca". Detengámonos un momento a tomar conciencia de la inmensidad de la distancia. La Estación Espacial Internacional, por ejemplo, firmemente anclada en órbita alrededor de la Tierra, estaba a una altura de 411 kilómetros (255 millas) ese día, de manera que nuestro explorador robótico estaba 575 000 veces más lejos. Si la Tierra fuera del tamaño de un balón de fútbol, los ocupantes de nuestra colonia orbital estarían a sólo siete milímetros (menos de un tercio de pulgada) de distancia. Nuestro viajero en el espacio profundo estaría a más de cuatro kilómetros (2.5 millas) del balón. De modo que aunque el planeta y su emisario extraterrestre estaban más cerca de lo habitual, no estaban realmente próximos. Dawn sigue estando extremadamente lejos de todos sus colegas y amigos humanos y del mundo que habitan.

A medida que la nave modifica su órbita solar para igualarla a la de Ceres, el impulso la llevará más lejos del Sol que cuando estaba en Vesta. (Como recordatorio, ved esta tabla que ilustra el progreso de Dawn según avanza hacia sus diferentes destinos en su largo viaje interplanetario.) Vimos hace poco que la ruta es compleja y que la nave se estaba acercando temporalmente hacia el Sol. Antes de que la nave tenga ocasión de retomar su curso ascendente la Tierra habrá completado una revolución más y a principios de 2014 y por un corto espacio de tiempo estarán incluso más cerca que ahora. Sin embargo, a partir de entonces nunca más volverán a estar tan cerca, ya que Dawn ascenderá más y más por la colina del sistema solar en una búsqueda de nuevos y emocionantes conocimientos que la llevará hacia mundos remotos más alejados del Sol y por tanto de la Tierra.

Aunque nuestro embajador cósmico es con diferencia demasiado pequeño para poder ser contemplado con nuestros humildes ojos, nuestra imaginación, mucho más poderosa, sí puede localizarlo. Como punto de inicio muy conveniente podemos usar la Luna el 21 de Enero. Los detalles de la geometría variarán ligeramente según vuestra posición en la Tierra, ya que determina cuándo aparece la Luna sobre el horizonte y cómo se alinea con el paisaje cósmico más distante. Sin embargo, si miráis a la Luna ese día, Dawn estará cerca en el cielo (aunque más de 670 veces más lejos). Para los observadores en los Estados Unidos continentales, cuando el Sol se ponga Dawn estará unos cinco grados al este (izquierda) de la Luna o aproximadamente el ancho de tres dedos con el brazo extendido. (Vuestro corresponsal ha descubierto que la medida funciona mejor si usáis no sólo vuestros propios dedos, sino también vuestro propio brazo.) Según la tarde progresa se irán acercando más y más. Cuando la Luna se oculte tras el horizonte occidental hacia las 3:30 a.m. del 22 de Enero, estarán separados por menos de dos grados para los observadores de la costa este y los que observen el fenómeno desde la costa oeste verán que Dawn está a menos de un grado de distancia.

Una vez que hayáis usado la Luna para determinar la ubicación aproximada de la intrépida sonda en el espacio, dejad que vuestra imaginación tome el mando. Dejad que os lleve lejos, muy lejos por el espacio, más allá de todos los satélites artificiales que orbitan la Tierra, más allá de la Luna, pasada la órbita de Marte, y aún más lejos del Sol (aunque en una dirección diferente). En lo más profundo del cinturón de asteroides, donde ninguna otra nave ha permanecido por mucho tiempo y a una distancia donde apenas un puñado de sondas se han aventurado, allí es donde podéis encontrar a Dawn. Sus largos paneles solares, de casi 20 metros (casi 65 pies) de envergadura están orientados hacia el Sol, recibiendo su luz. Un adorable haz de iones de xenón brilla verde azulado mientras impulsa el vehículo hacia Ceres. Casi como una criatura viviente, su interior hierve de actividad; ordenadores, una multitud de circuitos electrónicos, calentadores y otros componentes trabajan juntos para mantener a la nave volando en su rumbo. Allí a lo lejos, en esa dirección, sola y lejos de cualquier suelo firme o tierra conocida, esta brobdingnagiana libélula celeste vuela grácil, silenciosa y pacientemente hacia su próxima parada planetaria.

Dawn está a 2.7 millones de kilómetros (1.7 millones de millas) de Vesta y a 57 millones de kilómetros (38 millones de millas) de Ceres. También está a 1.65 UA (247 millones de kilómetros o 153 millones de millas) de la Tierra, o 625 veces más lejos que la Luna y 1.68 veces más lejos que el Sol. Las señales de radio, limitadas universalmente a viajar a la velocidad de la luz, tardan 27 minutos en hacer el viaje de ida y vuelta.

Dr. Marc D. Rayman
6:30 p.m. PST del 31 de Diciembre de 2012

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